martes 24 de marzo de 2009

Cafe



Bueno si hasta el día de hoy han seguido mi blog sabrán que el café no me gusta a menos que sea en sus variantes mas "frescas" como café frió o algunos que son exageradamente dulces y poco café.
La cuestión es que ayer no se que me pico pero mi madre mando a traer unos caramelos y unas galletas de café desde Colombia (muy exótica ella pues) y tenia una gran necesidad por conseguir algo dulce y los caramelos me llamaron la atención así que agarre uno, al principio me pareció fuerte pero después se volvió adictivo y comí otro y otro y otro, luego abrieron la lata de galletas y me entro un deseo gigante de comerlas así que lo hice, comí una galleta y otra y otra...

Si eso no bastaba por motivos laborales tenia que permanecer despierto durante la madrugada y para que el sueño no me venciera decidí preparar café, me tome una taza gigantesca y le agregue azúcar en cantidades industriales, el resultado? pues no lograba quedarme quieto y las piernas me brincaban solas.
Llego un momento en que había tomado tanto café que ya me repugnaba el olor así que a la segunda taza la bote por la mitad. Continuo a eso el café ataco desde dentro y sentia que mi estomago estaba por estallar.
Al final sobrevivi pero creo que ahora odio el café como nada en el mundo.